No hay vuelta atrás
La Florida no tiene un período para arrepentirse en la compra de un carro. Cuando firmas, el carro es tuyo, a menos que el vendedor te haya dado una política de devolución por escrito.
Los dealers tienen que poner una Guía del Comprador en el cristal de cada carro usado que venden. Te dice si el carro viene con garantía o se vende tal como está. Tal como está quiere decir que cuando sales manejando, los arreglos son problema tuyo. Los vendedores particulares casi siempre venden así también.
Por eso la inspección se hace antes de que cambie de manos el dinero, no después. Lo que cuesta una inspección es poco al lado del precio del carro, y menos todavía al lado de un solo arreglo grande.
Los programas de usados certificados y las garantías del dealer ayudan, pero lee lo que cubren. Muchos no incluyen las piezas de desgaste, y algunos dejan fuera sistemas completos. La inspección igual vale la pena.
Revisa los papeles primero
Compara el VIN del tablero, el del marco de la puerta del chofer y el del título. Todos tienen que coincidir. Si no coinciden, para ahí mismo.
Mira el título. Una marca como salvage, rebuilt o flood te dice el pasado del carro. Asegúrate de que el nombre en el título coincida con la identificación del vendedor, y pregunta si el carro tiene un gravamen. Un carro con un préstamo sin pagar no se puede traspasar limpio hasta que se le pague al banco.
Saca un reporte de historial del vehículo y haz una búsqueda en el Sistema Nacional de Información de Títulos de Vehículos, una base de datos federal de títulos. Ninguno de los dos está completo, porque no todos los accidentes ni arreglos se reportan, pero juntos agarran bastante. Busca saltos en el millaje, muchos dueños en poco tiempo o un carro que cambió de estado poco después de una tormenta grande.
En una venta entre particulares en la Florida, el vendedor te firma el título, y tú pones el carro a tu nombre en la oficina del recaudador de impuestos del condado o en una agencia de placas. No entregues dinero por un carro con el título perdido, que todavía viene por correo o que está a nombre de otra persona.
Carros inundados: un problema del sur de la Florida
Después de cada tormenta grande, los carros con daño de agua se secan, se limpian y se venden, a veces lejos de donde se inundaron y a veces aquí mismo.
Señales para buscar: olor a humedad o un ambientador muy fuerte tapándolo, alfombra nueva en un carro viejo, marcas de agua o fango debajo de los asientos y en el hueco de la goma de repuesto, óxido en los tornillos de los asientos y debajo del tablero, empañado por dentro de las luces delanteras y fallas eléctricas como pantallas que parpadean o cristales que se traban.
El daño de agua sigue empeorando después de que el carro se seca, porque la corrosión sigue trabajando en los conectores y los cables. Si ves estas señales, vete, o haz que un taller lo inspeccione bien antes de seguir.
Mira también los discos de freno y las piezas de la suspensión. Un carro que estuvo en el agua muchas veces tiene un óxido fuerte en esas piezas que no pega con sus años ni su millaje.
Lo que revisa un mecánico y tú no puedes
En el elevador: los largueros del chasis y las zonas de deformación por señales de arreglos de choque, soldaduras nuevas, salideros, óxido, desgaste de la suspensión y la dirección, el estado de las gomas y sus fechas, y el grosor de los frenos.
Con el escáner: códigos de falla guardados y pendientes en el motor, la transmisión, las bolsas de aire y el ABS, además de los monitores de preparación. Si varios monitores salen como no listos, puede que hayan borrado los códigos hace poco, a veces para esconder un problema para la venta.
En la carrocería: un medidor de grosor de pintura enseña qué paneles se pintaron, y la separación dispareja entre paneles enseña qué se cambió o se jaló. Debajo del capó: el estado de los líquidos, las correas, las mangueras, el sistema de enfriamiento y señales de que el motor se calentó alguna vez.
En la calle: cómo cambia la transmisión en frío y en caliente, si el carro va derecho, ruidos en los baches, cómo se sienten los frenos y si el aire tira frío después de un viaje de verdad.
Los híbridos y los eléctricos necesitan chequeos extra
En un híbrido o un eléctrico, la batería de alto voltaje es la pieza más cara del carro. Una inspección normal no te dice qué tan saludable está.
Pide un chequeo de salud de la batería que lea la capacidad real y el historial de fallas. Averigua cuánto le queda a la garantía de la batería y si pasa a tu nombre.
También revisa el puerto de carga y el cable, y confirma que el carro carga a la velocidad que debe. En los híbridos, un ventilador o una toma de aire de la batería tapada es común y fácil de ver en una inspección.
Cómo arreglarlo con el vendedor
Dile al vendedor desde el principio que quieres una inspección independiente antes de comprar. Un vendedor honesto va a decir que sí. Un vendedor que se niega también te está dando una respuesta.
Lleva el carro a un taller que escojas tú, no uno que escoja el vendedor. Si el vendedor no deja que el carro salga, piénsalo bien.
Trae los papeles que tengas, incluyendo récords de servicio, y una lista de lo que notaste en la prueba de manejo. Eso ayuda al inspector a enfocarse en lo que te importa a ti.
Haz cualquier oferta sujeta a la inspección, por escrito si puedes, para no quedar amarrado antes de saber lo que estás comprando.
Lo que recibes de nosotros
Recibes un reporte por escrito de lo que encontramos, en palabras claras, dividido en lo que necesita atención ahora, lo que la va a necesitar pronto y lo que está bien.
Úsalo para irte, o para negociar el precio con datos en vez de corazonadas. Un arreglo que conoces es un número que le puedes restar a la oferta. Uno que no conoces es una apuesta.
Si el carro sale bien, compras con confianza y con un récord de cómo estaba el primer día. Ese récord te ayuda después con preguntas de garantía y para planificar tu propio mantenimiento.
