Empieza temprano, no cuando sale el cono
La temporada de huracanes del Atlántico va del 1 de junio al 30 de noviembre. El peor momento para arreglar un carro son los dos días antes de una tormenta. Se acaban las baterías y los limpiaparabrisas, las colas para echar gasolina le dan la vuelta a la cuadra y todos los talleres están llenos.
Haz los chequeos de abajo al principio de la temporada. Después repite la versión rápida cada vez que aparezca una tormenta en el pronóstico. Si algo necesita una pieza, todavía tienes tiempo de conseguirla.
Si a tu carro ya le toca servicio, junio es buen momento. En una sola visita se puede cubrir casi toda esta lista, y entras a la temporada sabiendo cómo está tu carro.
Los chequeos mecánicos que importan en una tormenta
Batería. El calor de Miami acaba con las baterías, y una tormenta es el peor momento para que te deje botado. Pide una prueba de carga, no solo una lectura de voltaje. Una batería que hoy arranca el carro puede fallar después de unos días de calor y viajes cortos.
Gomas. Revisa el dibujo y la presión de las cuatro, y también la de repuesto. Después de una tormenta las calles se llenan de clavos, tornillos y vidrios rotos. Asegúrate de tener el gato y la llave de tuercas en el carro, y de saber dónde está la llave de los birlos de seguridad si tu carro los tiene.
Limpiaparabrisas y luces. Las plumas se rajan rápido con el sol, así que cámbialas si dejan rayas o brincan. Da la vuelta al carro con las luces prendidas y chequea luces delanteras, luces de freno, direccionales e intermitentes.
Sistema de enfriamiento. El tráfico de una evacuación son horas a poca velocidad con el aire prendido, y eso castiga el sistema de enfriamiento. Revisa el nivel de coolant solo con el motor frío, y si tienes una manguera goteando o un ventilador ruidoso, que lo revisen antes de que dependas de él.
Gasolina, carga y qué llevar en el maletero
Llena el tanque cuando la tormenta esté a unos días, no la noche antes. Antes de una tormenta hay colas largas y después las gasolineras se pueden quedar sin corriente. Mantenlo lleno hasta que pase el peligro.
Si manejas un eléctrico o un híbrido enchufable, cárgalo completo si hay alguna posibilidad de evacuar. Planifica dónde podrías cargar en el camino, y recuerda que los cargadores también necesitan corriente. Si te quedas y el carro está parqueado donde puede llegar el agua, moverlo a un lugar alto importa más que el nivel de carga.
Ten esto en el carro: cable para cargar el teléfono, linterna, agua para tomar, un botiquín básico, cables para pasar corriente o un arrancador portátil, un inflador de gomas que se conecte al carro, guantes de trabajo y un mapa en papel de tu ruta. Pon el registro, la tarjeta del seguro y una foto del título en una bolsa a prueba de agua.
Dónde parquear cuando viene la tormenta
En el sur de la Florida, normalmente las inundaciones le hacen más daño a los carros que el viento. Averigua si vives en una zona de evacuación y si tu calle se inunda con un aguacero normal. Si se inunda con un aguacero de la tarde, se va a inundar con un huracán.
Busca un lugar alto: un piso de arriba en un parqueo techado o la entrada de una casa en una calle más alta. Aléjate de árboles, cables eléctricos y cualquier cosa suelta que pueda salir volando. Evita los carports débiles que se pueden doblar con el viento.
Pregunta en tu edificio o en tu ciudad por dónde parquear durante la tormenta antes de que lo necesites. Algunos parqueos cierran al público durante las tormentas, así que ten una segunda opción.
Antes de la tormenta, toma fotos y un video corto del carro por dentro y por fuera, con el millaje a la vista. Si después tienes que hacer un reclamo, tienes prueba de cómo estaba el carro.
Después de la tormenta: revisa antes de manejar
Primero dale la vuelta al carro. Busca marcas de agua en las puertas o por dentro de los cristales, fango en los asientos o la alfombra y olor a humedad. Si el agua pasó por encima del marco de las puertas, no lo prendas. Llévalo en grúa para que lo revisen. Prender un motor con agua adentro puede convertir una reparación en un motor nuevo.
Si el carro se quedó seco, igual revisa las gomas por clavos y cortes, mira debajo del carro por salideros nuevos y prueba los frenos despacio antes de salir. En el agua estancada se esconden cables caídos y escombros, así que dale la vuelta.
Los eléctricos y los híbridos que estuvieron en el agua, sobre todo en agua salada, necesitan una inspección profesional antes de cargarlos o manejarlos. El agua salada puede dañar las piezas de alto voltaje, y los problemas pueden salir días o semanas después. Hasta que lo revisen, déjalo afuera y lejos de edificios y otros carros.
Revisa la cabina y el maletero aunque por fuera todo se vea bien. Horas de lluvia de lado pueden meter agua por una goma de puerta gastada o un drenaje del sunroof tapado. Levanta las alfombrillas y aprieta la alfombra. Si está húmeda, sécala rápido con ventiladores y las ventanas abiertas, o que saquen la alfombra para secarla, antes de que coja moho.
Reclamos, daños y cómo arreglarlo
Llama a tu compañía de seguro lo antes posible. Los daños por inundación y por árboles caídos normalmente se cubren bajo la cobertura comprensiva, si la tienes. Lee tu póliza o pregúntale a tu agente qué te aplica.
Usa tus fotos de antes y después. Anota la fecha, dónde estaba parqueado el carro y hasta dónde subió el agua. Si tienes cobertura comprensiva, la ley de la Florida dice que tu deducible no aplica al parabrisas, así que vale la pena reportar un parabrisas rajado por escombros.
En GO TIME atendemos los daños de tormenta por los dos lados: chequeos mecánicos y eléctricos en el taller, y chapistería y colisión en el body shop. Revisamos el carro, anotamos lo que encontramos y trabajamos con tu ajustador. Tráelo temprano, antes de que una alfombra mojada se convierta en moho o un salidero chiquito en una cuenta grande.
