Tienes más voz de lo que crees
Después de un choque, puede que te den una lista de talleres. Antes de aceptar nada, pregúntale a tu seguro qué dice tu póliza sobre dónde se puede arreglar el carro, y pide la respuesta por escrito.
La ley de la Florida dice que si un seguro decide arreglar un vehículo y exige un taller en particular, tiene que dejar el carro como estaba antes del accidente, en funcionamiento y en apariencia, sin costo extra para ti más allá de lo que diga la póliza.
Si el seguro liquida un daño parcial basado en un estimado por escrito, la ley de la Florida le exige darte una copia de ese estimado. Pídela temprano. Es el punto de partida de todas las conversaciones que vienen después.
Si el carro no se puede manejar, pregunta a dónde lo van a remolcar y guardar, y quién paga el almacenaje. La ley de la Florida exige que el seguro te avise antes de dejar de pagar un almacenaje que ya había autorizado, y te da 72 horas para sacar el carro.
Las reglas de la Florida que te protegen
Los talleres de reparación de vehículos en la Florida tienen que registrarse con el estado, y el número de registro tiene que salir en tu factura.
Antes de un trabajo que vaya a costar más de $150, el taller te tiene que dar un estimado por escrito, a menos que renuncies a él por escrito. Si la cuenta final se va a pasar del estimado por más de $10 o del 10 por ciento, lo que sea mayor, hasta $50, el taller te tiene que contactar y conseguir tu aprobación primero.
Si para hacer el estimado se usaron piezas de colisión de otra marca, o sea piezas de carrocería que no hizo el fabricante de tu carro, la ley de la Florida exige que el estimado identifique cada una e incluya un aviso impreso. Aparte de eso, un seguro no puede exigir piezas de reemplazo que no sean por lo menos iguales en tipo y calidad a las dañadas, en ajuste, apariencia y funcionamiento.
Cuando se termina el trabajo, recibes una factura detallada con la mano de obra y las piezas, que identifica cualquier pieza usada o reconstruida y dice qué garantiza el taller y por cuánto tiempo. Puedes pedir ver o quedarte con las piezas que se quitaron.
Cómo se ve un buen trabajo de colisión
Desarmar todo antes de dar los números finales. Mucho del daño de un choque se esconde detrás del bumper y dentro de las puertas. Un buen taller lo desarma, encuentra el daño escondido, le toma fotos y le manda un suplemento al seguro en vez de saltárselo o dejarlo para después.
Los arreglos siguen los procedimientos publicados por el fabricante. Los carros modernos usan aceros de alta resistencia, aluminio y adhesivos estructurales, cada uno con sus reglas. Calentar o soldar una pieza que el fabricante dice que hay que cambiar puede debilitar el carro justo donde más importa en el próximo choque.
La estructura se mide, no se calcula a ojo. Si el chasis o la carrocería recibió el golpe, se tiene que medir contra las dimensiones del fabricante antes y después del arreglo, y esas medidas tienen que estar en tu expediente.
Pregunta por el plan de piezas, sobre todo las de seguridad. Las bolsas de aire, las piezas de los cinturones y los sensores de choque se tienen que cambiar como dice el fabricante, y el taller te tiene que poder decir de dónde salió cada una.
Sensores, cámaras y calibración
Casi todos los carros nuevos tienen sistemas de asistencia al chofer: cámaras detrás del parabrisas, radar detrás del bumper o la parrilla y sensores en los espejos y las esquinas. Después de un choque, y hasta después de cambiar un parabrisas o un bumper, esos sistemas muchas veces necesitan calibración para funcionar bien.
Un escaneo antes del arreglo encuentra los códigos de falla que el choque dejó guardados en las computadoras del carro. Un escaneo después del arreglo confirma que no se quedó nada pendiente. Pregunta si los dos están en el estimado.
Un carro que se ve perfecto con una cámara mal apuntada puede frenar tarde, frenar por gusto o no avisarte nada. Asegúrate de que la calibración se haga, se documente y venga incluida en lo que te entregan con el carro.
Pintura que pegue y que dure
Igualar la pintura es un arte. El taller debe confirmar el código de pintura, pintar paneles de prueba y difuminar en los paneles de al lado cuando haga falta, para que el arreglo no se note con el sol de frente.
El sol y el calor de Miami castigan rápido un mal trabajo de pintura. Que se pele, se decolore o no pegue el color se nota más rápido aquí que en lugares frescos. Pregunta cómo el taller prepara y protege la pintura nueva, y qué cubre la garantía de pintura.
Mira el carro terminado afuera, con luz de día, desde varios ángulos. Chequea la separación entre paneles, las molduras y que todas las luces y los sensores funcionen antes de firmar.
Preguntas antes de firmar
¿Me das tu estimado por escrito y me explicas el estimado del seguro al lado? ¿Qué piezas son del fabricante, cuáles son de otra marca y cuáles son usadas o recicladas?
¿Siguen los procedimientos del fabricante? ¿Hacen escaneo antes y después del arreglo? ¿Quién calibra los sistemas de seguridad, y me dan el reporte?
¿Qué cubre su garantía, por cuánto tiempo y está por escrito? ¿Cómo me van a mantener al tanto mientras el carro está aquí, y quién es mi persona de contacto?
Un detalle más de la Florida: si tienes cobertura comprensiva, la ley dice que tu deducible no aplica al parabrisas. Vale la pena saberlo antes de pagar un cristal de tu bolsillo.
Cómo trabajamos la colisión
Hacemos un estimado detallado, desarmamos el carro para encontrar el daño escondido, lo documentamos con fotos y trabajamos con tu ajustador los suplementos. Recibes noticias mientras el carro está aquí, y no se hace nada extra sin tu aprobación.
Cuando el carro está listo, le damos la vuelta contigo, te enseñamos los escaneos y los resultados de la calibración y te damos una factura detallada. Si algo no está bien, lo arreglamos.
Si al final el carro resulta ser pérdida total, te lo decimos claro y te ayudamos a recoger tus cosas y tus papeles para el próximo paso.
